El Santiago Bernabéu vuelve a bailar al ritmo de la samba, al compás de Vinicius Júnior. El brasileño ha recuperado la alegría, el desborde y el gol, para volver a ser el jugador determinante que estuvo cerca del Balón de Oro.
Los dos últimos partidos son una muestra del paso adelante del ‘7’ del Real Madrid; cuatro goles, dos dobletes para mantenerse en la pelea por LaLiga y certificar el hueco entre los ocho mejores del viejo continente.
“Este Vinicius, sí es mi Vinicus”
Arbeloa borró de un plumazo las dudas que le transmitió Xabi Alonso, sin suplencias, castigos ni choques en el vestuario, simplemente confianza.
Al carioca le costó aclimatarse, recuperar esa chispa que ahora parece sobrarle, anotando tan solo un gol en los primeros cinco encuentros de Álvaro en la Castellana. Cifras que sextuplico en los siguientes cinco partidos.
Mientras que con el tolosarra tan solo anotó siete goles en 34 partidos; uno en el Mundial de Clubes, cinco en Liga y otro en la Supercopa de España, con Arbeloa ha triplicado sus estadísticas.
La confianza la está traduciendo en números, habiendo anotado 11 tantos en los 15 choques que ha disputado desde el cambio en el vestuario, pasando de promediar 0,20 por encuentro a 0,68 goles por partido disputado.
Vinicius se ha erguido como líder del Real Madrid en la ausencia de Mbappe; ha recuperado el determinante papel con el que conquistó Europa en dos ocasiones. Ahora la duda de la afición está en si francés y brasileño podrán mostrar su mejor papel juntos, y formar una dupla capaz de conquistar la décimosexta Champions League.

