Hansi Flick decidió darle 48 horas de descanso a la plantilla de su Barcelona luego de la derrota ante Girona, que le siguió a la dura goleada sufrida frente al Atlético de Madrid por Copa del Rey.
Su búsqueda fue clara, una desconexión que les permita retomar la actividad a sus dirigidos con las energías renovadas para revertir el mal momento.
Este jueves, el entrenador y su staff recibieron a la plantilla con una charla muy larga. Los futbolistas aparecieron alrededor de las 10 y no saltaron al césped hasta pasadas las 12. Una cumbre del técnico alemán para mentalizar a sus hombres duró más de una hora.

El objetivo de la cumbre entre Flick y la plantilla
Flick tuvo tiempo de analizar con detalle los errores cometidos, tanto frente al Atlético como el Girona, algo en lo que volvió a incidir este jueves en la cumbre con sus futbolistas, previa a la sesión.
El mensaje fue claro: reaccionar y volver a las bases del estilo; presión arriba intensa, sin pérdidas en zonas delicadas, orden en la línea y posicionamiento táctico. En resumen, en recuperar la intensidad y mantener la fe en lo que ha funcionado.
La oportunidad de ver una reacción culé será el próximo domingo, cuando el Barcelona reciba al Levante, que está hundido en el fondo de la tabla de posiciones, por la fecha 25 de LaLiga.


