
Los goles de Abde y Cucho en la primera mitad bastaron para que el Betis sumara tres puntos de oro y regresara a los puestos europeos. El triunfo en La Cartuja refuerza la dinámica de los verdiblancos y los sitúa de nuevo en la pelea por Europa, ante un Osasuna que volvió a mostrar su versión más débil lejos de Pamplona.
El partido arrancó con ambos equipos tratando de imponer un ritmo alto. El Betis presionó arriba desde el inicio, dificultando a Osasuna la salida de balón. Aun así, los navarros se acercaron tímidamente al área verdiblanca mediante triangulaciones y balones a la espalda de la defensa. Poco a poco, el duelo se fue abriendo y los intercambios de golpes comenzaron a aparecer. En una de esas acciones, Fornals aprovechó un grave error de Catena en su propia área para asistir a Abde, que firmó el 1-0 en el minuto 19.
El conjunto de Manuel Pellegrini –ya convertido en el técnico con más partidos en la historia del Betis– no levantó el pie del acelerador y buscó con insistencia el segundo tanto a través de sus extremos. Todo lo contrario que el equipo rojillo, incapaz de reaccionar al golpe. Y en el 38, Cucho amplió la renta tras una recuperación de Fornals en la presión tras pérdida y un disparo ajustado desde fuera del área. Sin respuesta de Osasuna, se llegó al descanso con clara ventaja local.

Tras la reanudación se vieron los mejores diez minutos de los navarros. El equipo de Alessio Lisci salió con otra cara, dispuesto a presionar arriba y a complicar la salida de balón del Betis. Los cambios ayudaron a ese empuje inicial y, en el 49, Víctor Muñoz dispuso de una ocasión clarísima para recortar distancias, pero la desperdició.
El arreón visitante fue efímero. El Betis supo enfriar el partido, apoyado en la entrega defensiva de Fornals y en la solidez de su bloque. El encuentro no dio para mucho más: Osasuna apenas inquietó en el tramo final y los verdiblancos se llevaron una victoria cómoda sin apenas sufrir que les aúpa a los puestos europeos tras un inicio de liga complicado.