Oliver y Benji presagiaron un partido para la historia; más de 24 años después del inicio de la serie, vivimos el final del duelo en Texas. Brasil es equipo de octavos de final tras remontar el gol inicial de los nipones.
El planteamiento de Hajime Moriyasu sirvió para que los asiáticos pusieran entre la espada y la pared a la pentacampeona en la primera mitad, cediendo la posesión, que no el control del partido.
Un error en salida y un Casemiro maniatado por una tarjeta amarilla provocaron el primer tanto del encuentro. Kaishu Sano llevó el esférico pegado al pie hasta zona de disparo para batir a Alisson con un disparo cruzado a la esquina inferior izquierda.
Ancelotti y el don de la experiencia
Con aficionados y expertos pidiendo el cambio del jugador del United, llegamos al descanso. La charla motivacional y los ajustes tácticos del entrenador italiano fueron suficientes para seguir demostrando su plena confianza en la vieja guardia.
Gabriel Magalhaes colgó un balón que Casemiro remachó al segundo palo para igualar el partido. Vinícius estrelló el balón en el palo en la siguiente jugada, confirmando el bajón físico y moral de los samuráis azules.
Brasil dominó el resto del choque, minimizando a Japón y llevando a cabo un arreón final que dejó a los visitantes eliminados de la forma más cruel. Con la prórroga a la vuelta de la esquina, un desajuste defensivo dejó a Martinelli solo en el área, que, pese al largo control, puso el balón con mimo en el poste lejano para clasificar a Brasil a la siguiente ronda sin Neymar.

