En un partido que prometía ser sencillo para el líder, el Napoli pagó caro su falta de contundencia. En casa, ante el Como, los chicos de Antonio Conte parecían contar con las cartas a favor: el estadio, el favoritismo, el impulso de la clasificación. Sin embargo, el resultado final, un 0-0 que puede parecer inofensivo, encierra varias señales de alarma si su objetivo es seguir al frente de la Serie A.
Una presión constante por parte del Como
Desde el primer minuto, el Como decidió no limitarse a aguantar, sino jugar de tú a tú. La estadística lo dice: el Napoli apenas tuvo el 43,3 % de la posesión del balón. Esto revela que el partido estuvo dominado territorialmente, en gran medida, por el equipo visitante.

El Como apretó bien, ganó la mayoría de los duelos físicos y realizó un planteamiento inteligente: esperaron uno o dos momentos para liberar la velocidad de jugadores como Assane Diao, quienes con un cambio de ritmo ponían en jaque la línea de tres del Napoli.
Mientras tanto, el Napoli se vio encerrado en su propio campo más de lo habitual. Remates desde fuera del área, tiros sin claridad, pocas ocasiones netas: solo generaron un xG (goles esperados) de 0.32 tras 10 disparos. Es decir, la capacidad ofensiva del líder estuvo muy por debajo de lo esperado para un equipo que aspira al título.
Claves del planteamiento como visitante
- Forzar al rival a jugar hacia atrás, aprovechar las pérdidas de balón del Napoli.
- Cambiar de ritmo en los contraataques, poner a prueba las recuperaciones del equipo de Conte.
- Crear incertidumbre con una defensa disciplinada y compacta, que obligara al Napoli a generar desde el fondo.
El penalti de Álvaro Morata que pudo cambiarlo todo
Uno de los momentos claves del partido ocurrió en el minuto 26: Morata protagonizó una internada por la izquierda, fue derribado en el área por el guardameta del Napoli, Vanja Milinković‑Savić, y se señaló penalti.
Pero la historia dio un giro: Milinković-Savić detuvo con valentía el lanzamiento de Morata, quien lanzó con poca convicción a media altura. Esto fue un golpe emocional para el Como, que había hecho bien las cosas hasta ese momento y un punto de inflexión para el Napoli, que “se salvó” pero mostró fragilidad.

Algunos aspectos a destacar:
- El Napoli dependía de su portero para “salvarle” la papeleta a un equipo que no genera mucho.
- Morata, por su parte, sigue sin estrenarse con el Como, lo que afecta también al ánimo colectivo.
- Aunque se pudo “guardar” el liderato, el empate puede pesar y después de esta fecha puede perder el liderato contra la Roma, todo depende del resultado del partido de mañana.
¿Qué deja este empate para el Napoli y el liderato?
Aunque al Napoli no le ganaron, sí que le pusieron contra las cuerdas. Y en la carrera al título, los puntos que se dejan “por inercia” o por “no poder romper al rival” también pesan.
Algunas conclusiones que nos gustaría resaltar:
- Oferta ofensiva baja: Tal como apuntaron los datos, generar poco (0.32 xG) es peligroso para un líder que debe imponer su juego.
- Moral del rival reforzada: El Como sale del estadio convencido de que puede competir contra cualquiera; eso implica que futuros visitantes se animarán más frente al líder.
- Presión añadida por la clasificación: El empate permite que rivales cercanos respiren y reduzcan la ventaja del Napoli, lo que en temporada larga puede traducirse en nervios.




En resumen, el empate ante el Como lo muestra con claridad. Un equipo que aspira a lo más alto debe saber convertir su favoritismo en dominación real. El Napoli no lo consiguió en esta jornada y eso ya es noticia.
Para nosotros, en SomosFútbol.es, este tipo de partidos pueden marcar diferencias de cara al final de temporada. Estaremos atentos a cómo responden los azzurri en su próximo compromiso, porque un tropiezo más podría empezar a pesar.