El partido entre Irlanda y Portugal nos deja la primera gran sorpresa de la ventana internacional. Impulsados por su afición y con un doblete de Troy Parrott (16′ y 44′), los irlandeses consiguieron sumar de tres ante la selección líder de su grupo. Pero la imagen del partido la dejó Cristiano Ronaldo, que acabó desquiciado y expulsado del terreno de juego tras cometer una agresión.
De esta forma, Irlanda mantiene vivas sus opciones de clasificarse para el próximo Mundial tras imponerse por 2-0 a una Portugal que se quedó con diez jugadores a partir del minuto 61. El conjunto luso desaprovechó en Dublín la oportunidad de certificar su séptima presencia consecutiva en una fase final.
Aun así, a Portugal le bastaría con ganar a Armenia el domingo en Oporto y, en función de cómo termine el Hungría–Irlanda, incluso podría valerle un empate o hasta una derrota.
El reloj corría en contra del equipo de Heimir Hallgrímsson, que buscaba mantener con vida sus opciones mundialistas frente a una Portugal que solo necesitaba un triunfo para asegurarse el billete.
Troy Parrott, el héroe irlandés
Los visitantes salieron con determinación, y Cristiano Ronaldo dispuso de varias oportunidades para inaugurar el marcador, pero fueron los irlandeses quienes lograron adelantarse.
Troy Parrott abrió el marcador con un remate de cabeza a pocos metros de la portería tras un desvío de Liam Scales a la ejecución de un córner por parte de Jack Taylor, desatando la euforia en el estadio Aviva.

Los Boys in Green estuvieron muy cerca de hacer el segundo cuando un potente disparo cruzado de Chiedozie Ogbene se estrelló contra el poste. Poco después, tras desperdiciar Diogo Dalot y João Félix sus ocasiones para igualar el marcador, Parrott volvió a aparecer en el tiempo añadido de la primera mitad para ampliar de forma sorprendente la ventaja local con una definición precisa a pocos metros de la portería, dejando desconcertado al equipo de Roberto Martínez.
El conjunto dirigido por Hallgrímsson mantuvo una defensa firme y bien organizada, aunque Vitinha tuvo en sus botas una buena ocasión para recortar distancias tras un remate fallido en el segundo palo a la salida de un córner ejecutado por Bernardo Silva nada más comenzar la segunda parte.
La expulsión de Cristiano
Las opciones de reacción de Portugal se complicaron seriamente pasada la hora de juego, cuando Cristiano Ronaldo fue expulsado con roja directa tras la intervención del VAR, que consideró agresión su acción sobre Dara O’Shea.

El cinco veces ganador del Balón de Oro se marchó del campo aplaudiendo de manera irónica a la grada, dejando a su selección con una misión prácticamente irrealizable para el tramo final del partido. Esta es su primera expulsión en 226 apariciones con Portugal, y la acción podría acarrearle más de un encuentro de castigo, lo que incluso pondría en riesgo su presencia en el debut luso en el Mundial.