La noche de hoy en el Camp d’Esports albergaba un partido para la historia en la ciudad de Lleida. El Atlètic Lleida recibía a todo un equipo de primera división como lo es el RCD Espanyol para disputar la primera ronda de la Copa del Rey. Competición en la cual el conjunto de ponente lograba clasificar tras ser uno de los semifinalistas de la Copa Federación.
Por su parte, el conjunto «lleidatà» llegaba para afrontar este encuentro con toda la ilusión del mundo, ya que en sus apenas seis años de historia, el club ya había logrado medirse ante un equipo de primera categoría. A pesar de no pasar por su mejor momento en la competición liguera, hoy era un día para disfrutar un premio tan importante como el de disputar la Copa del Rey.
En el otro lado, los pericos debutarán en la competición copera en un gran momento de forma. Actualmente se sitúan como cuartos clasificados en la liga y están firmando uno de los mejores arranques de temporada de toda su historia. Sin ir más lejos, en su último compromiso celebraban su 125 aniversario con una victoria ante el Elche en su estadio que prolonga esta dinámica positiva. Una dinámica que buscaban mantener con esta eliminatoria de copa para que les permitiera seguir soñando en grande.
Primera parte: El Atlètic Lleida iguala fuerzas con el Espanyol
Arrancaba el encuentro en el Camp d’Esports con intensidad y ganas por parte de los locales, pero el RCD Espanyol se mostraba sólido y con gran parte la posesión, como era lo esperado. Los pericos no tardaron en crear la primera jugada de peligro. Una gran jugada de Koleosho acababa en penalti provocado por Kike García, quien posteriormente terminaría transformando para adelantar a su equipo en apenas tres minutos de choque.

A pesar del mal trago inicial para los de Gabri, el conjunto de Lleida supo reaccionar de una buena forma para acercarse y atacar el área rival. Para sorpresa de muchos, poco después de la insistencia, acabaría por llegar el gol del empate para los de ponente. Este lo hacía Aldo One tras empujar un balón que se le resbalaba de las manos al guardameta perico.
El conjunto de Barcelona apretaba a los locales, pero estos estaban sabiendo resistir de una forma excelente a las internadas constantes del Espanyol. Ramón Terrats fue quien avisó con un disparo potente pero se desvió de entre los tres palos. Los minutos pasaban y los blanqui-azules generaban sus mejores lances del juego desde el córner, aunque sin remates a puerta.
El partido bajaba sus pulsaciones y parecía que ninguno de los dos conjuntos llegaba con claridad. Todo hasta que Soule Sidibé decidió poner el corazón en un puño a los pericos con un balón que llegaba al segundo palo pero que este no pudo empujar por escasos centímetros. Los locales volvieron a avisar Àngel Fortuño con un balón al espacio lleno de intenciones, aunque la defensa visitante fue más astuta que Boris Garrós para arrebatarle el mano a mano.
Una internada muy vertiginosa por parte de Koleosho pudo acabar en gol, pero un imperial Campins se impuso en la carrera del delantero para bloquearle el paso y impedir que rematase cómodamente. El colegiado añadió cuatro minutos pero el encuentro no dio más de sí. Los futbolistas se marchaban al túnel de vestuarios con un resultado de 1-1 en el electrónico.

Segunda parte
La segunda mitad arrancaba de la misma forma que la primera, de forma muy frenética y de nuevo con el mismo protagonista, Kike García. El delantero remató de cabeza un centro lateral perfecto para poner de vuelta a su equipo por delante en el marcador. El español estuvo cerca de poder firmar su hat-trick, pero estuvo algo lento para armar el disparo y este fue bloqueado por el defensor.
El conjunto lleidatà pudo sorprender con otra jugada por arriba y estuvo realmente cerca de volver a poner las tablas en el partido, pero la ocasión terminó señalándose como falta del delantero. El encuentro se empezaba a calmar y Manolo decidió agitar el árbol con un doble cambio, dando entrada a Roberto y Antoniu Roca por Kike García y Javi Hernández. Ante ello, Gabri también decidió responder con un triple cambio para tratar de darle la vuelta al encuentro.
Alrededor del minuto 67′ el Atlètic Lleida quiso proponer algo de juego aguantando la posesión durante varias jugadas consecutivas. En una de las llegadas, el conjunto local reclamó un penalti pero este no fue señalado por el colegiado. Después de todo, los pericos consiguieron sacar una falta peligrosa al borde del área, aunque Koleosho no estuvo atinado en el lanzamiento.
Los locales no se dieron por vencido y estuvieron a punto de poner el 2-2 con un chispazo individual de Moró Sidibe. El delantero se sacó un disparo lejano con potencia y el balón golpeó en el larguero de la portería de Àngel Fortuño.
El colegiado indicó el tiempo extra y el partido se zanjó con el resultado definitivo de 1-2 a favor de los pericos. Una victoria sólida, aunque incómoda, con un Kike García que fue decisivo para el equipo con su doblete. Con ello, el Espanyol se termina clasificando para la segunda ronda de la Copa del Rey.
Ficha Técnica
XI Atlètic Lleida: Pau Torres (1), Dauda (3), Jordi (6), Samsó (8), Sule (9), Boris (10), Moró (11), Nil (14), Joan Campins (20), Asier Ortiz (22), Aldo One (24).
XI RCD Espanyol: Àngel Fortuño (1), O. El Hilali (23), M. Rubio (15), Calero (5), Salinas (12), Urko (4), Pickel (18), R. Terrats (14), Javi Hernández (27), Koleosho (16), Kike G. (19).
Goles: Kike García (3′), Aldo One (6′), Kike García (47′)
Estadio: Camp d’Esports
Árbitro principal: García Verdura