Christensen despierta al Barça de la pesadilla en Guadalajara (0-2)

Barcelona Guadalajara
Gélida noche del equipo de Hansi Flick en el Pedro Escartín tras obtener un triunfo trabajado

El fútbol a veces no se trata de brillar, sino de sobrevivir. Andreas Christensen y Marcus Rashford fueron los encargados de firmar el pase. El danés fue salvador en las dos áreas y el inglés sentenció en el descuento. Ambos rescataron al equipo en una noche marcada por el regreso de Ter Stegen y el sufrimiento culé.

La Copa del Rey nunca regala nada y el FC Barcelona lo comprobó en sus propias carnes. Fue una gélida noche en el Pedro Escartín. El partido ya comenzó con tensión. Hubo un retraso de media hora por problemas de acceso en la grada. Ese ambiente enrarecido fue una trampa para el equipo de Hansi Flick. Los azulgranas escaparon de milagro gracias a la jerarquía de sus veteranos.

Un inicio plano y el susto de Cañizo

Hansi Flick no quiso especular demasiado. Ter Stegen volvió a la portería tras siete meses de lesión. Además, Rashford fue la referencia en ataque junto a Lamine Yamal. Se esperaba un Barça arrollador desde el minuto uno.

Pero el guion fue muy distinto. La primera parte se convirtió en un monólogo estéril. El Barça tenía la posesión, pero no tenía colmillo. El Guadalajara planteó un partido muy inteligente. Su defensa fue un muro ordenado que cerró todos los pasillos interiores.

El Barça tocaba y tocaba sin profundidad. Frenkie de Jong, muy vigilado, jugaba demasiado horizontal. El equipo local esperó su momento con paciencia. Y vaya si lo tuvo. En el minuto 14, el estadio contuvo el aliento. Cañizo aprovechó una contra y se plantó ante la defensa. Su disparo cruzado lamió el poste derecho.

Fue un aviso muy serio. El ‘Dépor’ no iba de farol. Lamine Yamal intentó la guerra por su cuenta, pero sufrió muchas faltas. El 0-0 al descanso reflejaba la impotencia visitante y la ilusión local.

La desesperación de Rashford y el miedo

La segunda parte arrancó con otro ritmo. El Barça salió más incisivo y buscó la portería rival. Sin embargo, Marcus Rashford tuvo la noche cruzada de cara al gol. El inglés desperdició dos ocasiones muy claras.

En los minutos 47 y 52, Rashford se quedó mano a mano. En ambas ocasiones falló. Dani Vicente, el portero local, se hizo gigante bajo palos. Sus paradas mantuvieron vivo el sueño de la grada. El partido entró entonces en un terreno peligroso.

El Guadalajara olió la sangre y se vino arriba. Rozaron la gesta heroica. En el minuto 71, Christensen tuvo que vestirse de bombero. El danés se lanzó al suelo en el área pequeña para barrer un balón de gol. Cañizo ya se relamía para empujarla.

Poco después, Toño Calvo disparó desde la frontal. El balón se fue fuera por centímetros. El Barça se tambaleaba sobre el alambre. La prórroga parecía un destino inevitable y cruel.

Christensen rompe el muro

Hansi Flick vio el peligro real de eliminación. El técnico alemán reaccionó desde el banquillo. Dio entrada a la caballería pesada: Pedri y Koundé saltaron al campo. El juego del equipo mejoró y el fútbol le dio la razón.

Corría el minuto 77. La ansiedad empezaba a bloquear las piernas de los jugadores. Fue entonces cuando Frenkie de Jong puso un centro pasado al segundo palo. Allí apareció Christensen con todo. El balón tocó en un defensa, despistó al portero y entró llorando en la portería. Fue un gol de fe (0-1). No fue bonito, pero valió su peso en oro.

Ter Stegen y la sentencia final

El gol obligó al Guadalajara a volcarse al ataque. Quemaron sus naves a la desesperada. En ese escenario apareció la figura del capitán. Ter Stegen recordó por qué es uno de los grandes porteros del mundo.

En el minuto 79, Mendes soltó un misil desde fuera del área. El balón buscaba la escuadra. El alemán voló y sacó una mano antológica. Esa parada valió media eliminatoria y silenció al Pedro Escartín.

Ya en el tiempo de descuento, el Barça encontró los espacios. Con el rival volcado, Lamine Yamal condujo una contra letal. El joven talento cedió el balón para Rashford. El inglés, esta vez sí, no perdonó. Regateó al portero con frialdad y marcó a placer el 0-2 definitivo.

El resultado final puede parecer cómodo, pero engaña. El partido fue mucho más difícil de lo que dirá la historia. El Barça estará en el bombo del sorteo, pero el Guadalajara se lleva el honor de haber hecho temblar al gigante.

Compartir:

Noticias recientes