España firmó un empate sin goles ante Egipto en su último amistoso previo al Mundial 2026. El equipo de Luis de la Fuente no tuvo claridad ni contundencia en ataque. El encuentro estuvo marcado por la tensión desde el inicio y la afición jugó su propio partido.
La primera mitad mostró a una selección espesa, sin ritmo ni profundidad. Egipto, bien plantado, incomodó constantemente y generó las ocasiones más claras. Incluso rozó el gol con un disparo al palo que silenció el estadio. España apenas inquietó. Faltó chispa, pero también ideas.
Tras el descanso, los cambios agitaron el partido y dieron algo más de vida a La Roja. Hubo mayor control y presencia en campo rival, pero siguió faltando lo esencial: el gol. Las llegadas no se transformaron en peligro real. Y cuando lo hicieron, apareció el portero egipcio. La falta de puntería volvió a quedar en evidencia.
El tramo final fue un monólogo de España, que jugó incluso con superioridad numérica. Aun así, el balón no quiso entrar. Un lanzamiento al larguero y varias ocasiones desperdiciadas sellaron el empate. El equipo empujó, pero sin precisión ni calma en los metros decisivos. Un problema que empieza a repetirse.
La afición pitó el himno de Egipto en el RCDE Stadium
Más allá del juego, el partido quedó señalado por los incidentes en la grada. Hubo silbidos y comportamientos reprobables durante el himno egipcio, generando polémica. El ambiente terminó enrareciendo aún más la noche. Así, España cierra su preparación con dudas… dentro y fuera del campo.

El debut de Joan García con España
El portero Joan García, la gran novedad en la última convocatoria del seleccionador Luis de la Fuente antes del Mundial, debutó este martes con España.
Suplente de inicio, Joan García saltó al campo en el minuto 63. Aunque de inicio un sector reducido del público le pito, la mayoría del estadio respondió aplausos.
Lejos de la hostilidad que recibió en su regreso al RCDE Stadium con la camiseta del Barcelona, la reacción del público fue mucho menos unánime. El nombre del guardameta fue recibido con una mezcla de aplausos y de abucheos.
El portero del Barcelona no tuvo que intervenir en ningún momento debido al dominio de la selección española, que puso un cerco sobre la portería de Egipto


