Tras dos meses de parón, en el que ambos equipos pudieron tener sus respectivos descansos y preparar una buena pre-temporada, el fútbol volvía Son Moix para celebrar el primer partido de la temporada.
La primera parte, clave para el devenir del encuentro.
El año pasado, el RCD Mallorca, que aspira a mantenerse en la zona media-alta de la tabla, recibió un gran repaso por parte de los culés. Algo que, tras el estrepitoso inicio para los locales en la tarde de hoy, se auguraba incluso peor que la anterior temporada.
Tras apenas ocho minutos de juego, Lamine Yamal, MVP del partido, encontró un hueco donde nadie lo vio y filtró un gran pase para que Raphinha hiciese el 0-1.

La primera polémica (de muchas)
Después de dicho tanto, vino la polémica. La joven estrella blaugrana, que no paró de intentarlo en todo el encuentro, tiró a puerta en busca del segundo tanto. Sin embargo, el esférico golpeó en Raillo, que, debido a un leve mareo que sufrió a raíz de ello, quedo atendido en el suelo.
Ante esta situación, el cuero cayó en los pies de Ferrán Torres. ‘El Tiburón’, que pensaba que el árbitro iba a parar el encuentro, tal y como se indica en el protocolo, «tiró por tirar». Dicho disparo, proveniente de un gran zapatazo, acabó en un señor gol para poner el 0-2.
El público, enfadado y atónito, reclamaba que el gol no debía haber subido. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada: Munuera Montera no había parado el encuentro y, por tanto, el gol fue válido.
De mal en peor para el RCD Mallorca
Minutos más tarde, con el ambiente ya caldeado, Morlanes vio la segunda amarilla y Muriqui la roja directa en un lapso de 10 minutos. Era el minuto 39, el encuentro iba 0-2 y el RCD Mallorca estaba con nueve. El partido, estaba ya finiquitado.
Todo empeoró cuando Raphinha «cazó» a Mateu Morey en una jugada en la que el jugador mallorquín pudo dar gracias de salir ileso. El colegiado le mostró tarjeta amarilla, algo que mantuvo debido a que el VAR decidió que la jugada no era revisable. Los jugadores, el cuerpo técnico y la grada pedían algo más.
Una segunda parte muy tranquila
Nada más lejos de la realidad, tal y como se auguraba, los segundos cuarenta y cinco minutos para el FC Barcelona fueron muy plácidos. Pese a ello, debido a la gran superioridad numérica (11 contra 9), encontraron más opciones para aumentar la distancia en el marcador. Sin embargo, el palo lo impidió en hasta dos ocasiones.
Flick, que se quejó posteriormente ante los micrófonos de Movistar al acabar el duelo por la ‘pasividad’ de los suyos en la segunda parte, aprovechó para rotar el equipo y hacer debutar a dos jugadores: Marcus Rashford y Jofre Torrents.

La joya blaugrana y su gol marca de la casa
A escasos segundos de acabar el partido, Lamine Yamal, autor de la asistencia del primer gol, realizó esa jugada suya que tan bien le sale siempre. Cogió el balón, recortó hacia dentro y con el interior mandó el cuero al fondo de las mallas de los bermellones para firmar un golazo.
De esa manera, el partido acabó con un electrónico de 0-3 y con los primeros tres puntos para el FC Barcelona. El cuadro de Iagoba Arrasate, por su parte, tiró de orgullo y, pese a las dificultades, supo manejar y defender muy bien sus desventajas en la segunda mitad.