La Finalissima entre Argentina y España está programada para el 27 de marzo en Qatar, donde se verán las caras el campeón de la Copa América y el campeón de la Eurocopa.
Será la cuarta edición de este torneo, antiguamente conocido como Copa Artemio Franchi, que servirá de aperitivo para el próximo Mundial enfrentando a las dos mejores selecciones del ranking FIFA.
Tras veiticinco años sin disputarse, la Finalissima volvió a disputarse en 2022 donde Argentina se impuso a Italia y sumó su segundo título tras el logrado en 1993 ante Dinamarca. Francia en 1985 es por el momento la única selección europea que logró alzarse con el trofeo al derrotar a Uruguay.
𝟏 𝐌𝐎𝐍𝐓𝐇 𝐔𝐍𝐓𝐈𝐋 𝐓𝐇𝐄 𝟐𝟎𝟐𝟔 𝐅𝐈𝐍𝐀𝐋𝐈𝐒𝐒𝐈𝐌𝐀 😍🏟️
— 433 (@433) February 28, 2026
🇦🇷 Copa América winners 🆚 EURO winners 🇪🇸
📍 Lusail Stadium, Qatar 🇶🇦
Who’ve you got? 👀 pic.twitter.com/TAIYgg3wvT
El cielo de Lusai en alerta
El cielo del país catarí amaneció con el miedo al observar varios misiles en su espacio aéreo, en el marco del enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los proyectiles fueron interceptados sin causar daños a la población, pero tenían como objetivo la base militar estadounidense que dispone en territorio catarí.
El Gobierno de Qatar lanzó un mensaje de tranquilidad, aunque pidió a los ciudadanos permanecer en sus domicilios y decidió cerrar el espacio aéreo. Además el Estado catarí advirtió que se reserva su derecho a responder, dejando en el aire la evolución de los acontecimientos en los próximos días.
🇶🇦🇮🇷🇺🇸🇮🇱‼️ | Tras ser blanco de misiles balísticos, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar condenó el ataque como una "violación flagrante" y lanzó una advertencia letal: el Estado catarí se reserva su "pleno derecho a responder" de manera proporcional. pic.twitter.com/mqnDdAQn74
— UHN Plus (@UHN_Plus) February 28, 2026
El Mundial como telón de fondo
La tensión trasciende lo deportivo, con la presencia de Irán en el próximo Mundial, que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos, añade un elemento más de incertidumbre en un calendario que une fútbol y geopolítica.
Desde la FIFA se opta por la prudencia, su director general, Mattias Grafström, aseguró que “es prematuro hacer comentarios en detalle”, aunque confirmó que el organismo “seguirá de cerca los acontecimientos en torno a todos los temas en todo el mundo”.
Por el momento, la Finalissima sigue programada pero el balón, esta vez, parece depender de algo más que la preparación de Argentina y España. Antes de que ruede en Lusail, el cielo deberá ofrecer certezas.