En un enfrentamiento que ya se dio este fin de semana en LaLiga, y con mucha polémica arbitral, la UEFA ha decidido que Kovacs protagonizará el equipo arbitral. Le acompañarán sus compatriotas Marica y Tunyogi como asistentes, Szabolcs Kobacs como cuarto árbitro, y el alemán Dingert en el VAR.
El rumano es un árbitro que es internacional desde 2010 y fue el designado para arbitrar la última final de Champions entre el PSG y el Inter de Milán. También cuenta en su currículum con arbitrar en la final de la primera edición de la Conference League entre Roma y Feyenoord en 2022.
Destaca por tener un estilo muy disciplinado. Se rige estrictamente al reglamento y lo aplica sin vacilaciones. Tiene una media de 5.23 tarjetas amarillas y de 0.11 rojas por partido. En esta edición de la Champions, ha sacado 31 tarjetas amarillas y dos rojas en seis partidos.

@istvankovacsofficial (Instagram).
Mucho nivel y más polémicas
A pesar de ser el actor principal del arbitraje en eventos de gran calibre, el de Rumanía no está exento de jugadas controversiales. Además el dato con blaugranas y rojiblancos invita a sospechar: no han ganado ningún partido en que los arbitrara Kovacs.
Son cinco partidos para el Atlético de Madrid de los que han sacado cuatro derrotas y un empate. En la ciudad condal el historial es más limitado con tan solo dos partidos, un empate contra el Nápoles hace cuatro temporadas en Europa League y una derrota por 1-4 contra el PSG hace dos temporadas en la vuelta de cuartos de Champions. En este último partido ya hubo una acción polémica: la expulsión de Araujo.

Pero los aficionados que más recuerdan al árbitro son los rojiblancos. Fue el colegiado del partido de esta temporada contra el Galatasaray, pero sobre todo lo fue en el duelo del Mundial de Clubes contra el PSG. Y es de destacar porque aquel partido dejó un gol anulado al Atleti, una expulsión a Lenglet y una polémica entrada de último hombre de Nuno Mendes a Giuliano que no se sancionó con expulsión.
Las estadísticas de aquel partido en lo disciplinario son lo que más resuena aún en las filas colchoneras: 8 faltas y 7 tarjetas (una roja). Así hablaba Koke del árbitro rumano al final de aquel encuentro que terminó con 4-0 para los parisinos:
“Para mí no es tan justo el resultado. Hemos visto todos lo que ha pasado, los pequeños detalles hacia donde iban. Siempre ha caído para el mismo lado”
En el partido de este miércoles la estadística se romperá, a no ser que el encuentro acabe en empate, lo que haría que el dato siguiera vigente.

