De mal en peor. Los problemas del Atleti continúan al alza. Tras un inicio de temporada complicado, la victoria ante el Villarreal parecía cambiar las tornas. Pero no, todo lo contrario. El gol de Van Dijk en el descuento en el estreno europeo fue un nuevo paso atrás y el empate ante el Mallorca así lo confirma.
Los de Simeone siguen sin arrancar, con una sola victoria en los seis partidos disputados. Una herida profunda que amenaza con continuar infectándose por problemas del pasado que siguen sin solución. Hay dos muy claros. Los partidos lejos del Metropolitano y el cara a cara con rivales de media-baja tabla.
El primero puede ser lógico. La mayoría de equipos grandes son un fortín en casa y sufren más a domicilio. Pero lo del Atleti se convierte en anormal cuando se ve que la diferencia de rendimiento es tan abismal. El segundo sí que es completamente incomprensible, sobre todo cuando el problema se sostiene en el tiempo.

Datos que asustan
Para ser más claros con el asunto basta con acudir a las estadísticas. Pudiendo profundizar mucho más, pero sin hacerlo, la racha reciente de resultados como visitante es asombrosamente mala. De las últimas 13 salidas en partido oficial de los de Simeone, solo han salido victoriosos en 2.
Una sangría de puntos que son el principal causante de que este equipo se despida de las grandes cotas antes de lo previsto. De nada vale hacer del Metropolitano un fortín casi inexpugnable, si lejos de él los resultados son tan pobres.
Experto en resucitar muertos
Para colmo, lo que el aficionado colchonero tiene que soportar año tras año es la misma pesadilla. El hincha del Atleti tiene una certeza. Su equipo compite con los más grandes, pero se evapora con los más pequeños. Como si fueran al revés del mundo, es complicado de entender.

Acudiendo nuevamente a los datos. La temporada pasada el Atleti perdió ante Leganés y Las Palmas, dos equipos que descendieron. Dos años atrás, perdió ante el Cádiz y empató con el Almería, dos de los descendidos. En 2022, lo más grave, perdió con Alavés, Granada y Levante, los tres equipos que bajaron a segunda.
Este curso la dinámica es la misma. Tras solo 5 jornadas, los de Simeone se han dejado puntos con Espanyol, Elche, Alavés y Mallorca. Rivales que, salvo sorpresón, no compiten en la misma liga. Pero que son una muestra más de que la sangría de este Atleti no es nueva, es ampliamente conocida y parece interminable.