Laporta transmitió una doble señal tras la aparición nocturna del ídolo en el estadio. Mostró su afecto al remarcar que el Camp Nou “es su casa”, pero también dio un mensaje contundente y ponderó el momento institucional: “no especulemos con su vuelta como jugador”.
“No sabía que Messi vendría, pero el Camp Nou es su casa. Por respeto a Messi, a nuestros jugadores y socios, no es el momento de especular con escenarios poco realistas”, fueron las palabras de Laporta en Catalunya Radio para ponerle paños fríos al tan ansiado Last Dance que pretende el mismo jugador y todo el barcelonismo.
Si bien está claro que la relación entre ambos quedó tensa tras la salida de Messi del club culé, el argumento principal del máximo dirigente del Barcelona no se debe a una supuesta traición o a la falta de voluntad. El Fair Play Financiero de LaLiga continúa como principal obstáculo para que se concrete el sueño.
“Sigo pensando que se merece la mejor despedida de la historia con los hinchas del Barcelona. A pesar de lo que pasó con su partida no me arrepiento, ya que el Barça está por encima de todos. No es lo que todos queríamos, pero no fue posible mantener a Messi en ese momento por nuestra situación financiera”, concluyó.