El tolosarra, seguramente pensando en los minutos y kilómetros de los internacionales, y sin apartar la vista del compromiso en Champions frente a la Juventus y El Clásico del próximo domingo, alineó a Rodrygo, Camavinga y Alaba.
La primera mitad siguió el guion marcado por José Bordalás. El Getafe, lejos de amedrentarse ante el líder, salió con tres centrales arropados por una línea de cinco en la medular. El organizado esquema azulón, junto a una ligera, pero bien definida presión, sirvieron para mantener a los blancos lejos de la portería defendida por David Soria.
El Geta buscó el gol a través del balón parado, cediendo yardas y la posesión a un Madrid que no supo encontrar a Mbappé, Bellingham y compañía, siempre cubiertos por más de un soldado de Bordalás.
Con el paso de los minutos vimos cómo los visitantes entraban en un atasco, pudiendo probar suerte en nueve ocasiones, siendo tan solo cinco entre los tres palos.

Atasco en la M-30
Los merengues bajaron una marcha tras la reanudación y el Getafe ajustó aún más la presión. Xabi Alonso movió el banquillo en el descanso; Asencio sustituyó a un maltrecho Alaba, y agitó el avispero con la entrada de Vinicius en el minuto 55 y Arda Guler en el 65’.
Con el Getafe bien plantado, ganando en sensaciones, José Bordalás reforzó la zaga con la entrada de Nyom, que terminó expulsado tras dar un golpe a Vinicius sin balón de por medio. El Madrid aprovechó la superioridad numérica para asestar el primer golpe del partido en una gran combinación entre sus mejores socios.
Arda Guler recuperó la manija del equipo y encontró a Mbappé en la frontal del área, que después de un magnífico control orientado, encañonó a David Soria. Y los azulones, fruto de la desesperación, terminaron con nueve con la segunda amarilla a Alex Sancris.
Courtois salvó el empate en el añadido para mantenerse en lo más alto de la clasificación, mientras que los locales caen hasta el duodécimo puesto con su primera derrota en casa antes de visitar San Mamés.