Entramos de lleno en el mes de septiembre y con él cerramos otro mercado de traspasos. Una ventana de transferencias dominada en gasto por los Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, como sucede en el resto de ligas europeas, pero que se desploma si hablamos del resto de equipos.
Que los tres grandes viven en otro universo es una realidad que los expertos llevan tiempo acusando, un reparto desigual que empobrece el nivel de una competición que hasta hace poco luchaba por ser la mejor liga del mundo.
Desde El Partidazo de Cope afirman que Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid ocupan el 72% de la inversión en fichajes de La Liga, cifras desproporcionadas si lo comparamos con Alemania o Francia.
El Real Madrid ha fichado a Cucurella, Konaté, Dumfries, Bernardo Silva, Espí y Diomande por más de 200 millones, aunque ha ingresado cerca de 60 kilos por hasta cinco jugadores criados en categorías inferiores, completando un balance negativo de 166,5 millones.
Desde la Ciudad Condal han desembolsado más de 184 en 7 incorporaciones, ingresando casi 90 en conceptos de bajas, sumando un balance también negativo de 94,5 millones. Al igual que el Atlético de Madrid, que, pese a mantener a Julián Álvarez, también ha invertido más que ingresado, con una diferencia de 64 millones.
El Deportivo, el destacado animador del mercado
En una competición en la que el resto de equipos clasificados para la Champions apenas han podido invertir para reforzar la plantilla, destaca el caso de un recién ascendido como el Deportivo A Coruña.
Los gallegos han invertido menos de 30 millones para hacer una plantilla más que competitiva para la élite del fútbol español. Traoré, Aubameyang, Angeliño o Leo Román fueron el principio de un mercado cerrado a última hora con las cesiones de Casadó y Giménez.