En los últimos días, toda la atención del Bayern Múnich se ha centrado sobre Jamal Musiala. Dos desvanecimientos que han dejado al mundo del fútbol conmocionado.
El primero de ellos llegó ante el Leipzig. El futbolista apenas llevaba trece minutos sobre el terreno de juego cuando le ocurrió este capítulo. En principio, el Bayern alegó que la causa habían sido las altas temperaturas.
Sin embargo, contra el Heidenheim volvió a suceder. Nuevo desvanecimiento y, en esta ocasión, tan solo cuatro minutos después de ingresar en el verde.

Vincent Kompany le dio minutos de nuevo porque, en teoría, no había un problema médico que impidiese que Musiala jugase. Pero tras el segundo desvanecimiento, las pruebas médicas profundizaron… y ahí se detectó el problema.
Un problema que ha sido el propio jugador de 23 años el que lo ha hecho público. Antes de eso, Max Eberl director deportivo del club bávaro, deslizó lo siguiente: «Jamal se pronunciará pronto al respecto. Nosotros ya lo sabíamos. Está en el vestuario, cambiándose de ropa y duchándose».
A través de un comunicado en sus redes sociales, Musiala reveló que le habían «diagnosticado episodios breves y temporales de ausencia que son fácilmente tratables y están causados por una disfunción neurológica».
Una dolencia que, tal y como confirmó el propio Jamal Musiala, no le impide seguir disfrutando de lo que más le gusta, el fútbol: «Lo importante es que no hay riesgos adicionales para la salud más allá de esto».
PREOCUPACIÓN EN EL BAYERN
Pese a que la vida del jugador no corre ningún riesgo, todo lo sucedido ha motivado una gran preocupación dentro del Allianz Arena. Así lo confesó Uli Hoeness.
«Naturalmente con estos dos incidentes estamos ante un problema. En primer lugar, para Jamal Musiala como persona. Me acuesto y me levanto pensando en él», dijo en Sky el presidente de honor del equipo de Múnich.
«De momento, para decirlo honestamente, estamos sin palabras. No nos hemos podido preparar y tenemos que aprender a manejar la situación», indicó Hoeness.
En el club sí conocían de esta patología, pero no que se pudiesen producir con tan alta frecuencia. Eso sí, tanto el Bayern como el jugador tienen el visto bueno para que pueda seguir siendo un futbolista de élite, de alto rendimiento.
En Bild, Christoph Kleinschnitz, jefe de neurología del Hospital Universitario de Essen, mientras apuntó que «desde el punto de vista neurológico, podría tratarse de una crisis epiléptica. Podría ser una denominada epilepsia de ausencias; los síntomas, como la ausencia breve, apuntan en esa dirección».
«Es algo que se puede tratar bien, pero requeriría un tratamiento permanente. Musiala podría seguir jugando al fútbol», sentenció el especialista.
MENSAJE COMPLETO DE MUSIALA
«Lo primero es lo primero: ¡estoy bien! Sobre todo, estoy increíblemente agradecido por todos sus mensajes y su apoyo. Entiendo que muchos de ustedes están preocupados. Quiero disipar esas preocupaciones hoy y explicar un poco más: me han diagnosticado episodios breves y temporales de ausencia que son fácilmente tratables y están causados por una disfunción neurológica. Estos pueden llevar a los momentos que han ocurrido recientemente, como contra el Leipzig y ahora en Heidenheim. Sé que pueden parecer aterradores a primera vista, pero para mí, actualmente son simplemente parte de mi vida cotidiana. Estoy recibiendo la mejor atención médica posible en este sentido, y soy muy optimista. El FC Bayern y las personas más cercanas a mí siempre están a mi lado y me apoyan en este camino.
Lo importante es que no hay riesgos adicionales para la salud más allá de esto. En estrecha consulta y comunicación regular con los especialistas, fue mi deseo personal enfrentar este desafío y, con la aprobación de los especialistas neurológicos, continuar haciendo lo que más me ayuda en mi recuperación: simplemente vivir mi vida cotidiana y seguir persiguiendo mi pasión por jugar al fútbol. He asumido la responsabilidad de esa decisión. En general, tengo una muy buena sensación y estoy en un buen camino. Lo que más me ayuda en el camino es seguir persiguiendo victorias y títulos con mi equipo, con su increíble apoyo. Espero que esto les ayude a entenderme mejor. Al mismo tiempo, pido su comprensión para que me gustaría seguir manteniendo este asunto dentro del círculo de mis confidentes más cercanos, el club y los expertos».