España saltó con cambios al césped del Mercedes-Benz Stadium. Con Lamine, Dani Olmo y Baena titulares, y Pedri en la base junto a Rodri, la selección recuperó el colmillo que pareció olvidar en el fatídico debut frente a Cabo Verde.
La Roja dominó el balón, buscó y terminó encontrando el gol para sofocar la presión que tanto ruido generó durante la primera semana de torneo, y aterrizar de forma oficial a la campeona de Europa en la cita mundialista.
Con aire renovado, España destrozó a Arabia Saudí en apenas 14 minutos; Oyarzabal asistió a Lamine Yamal para hacer su primer gol en un Mundial, y firmó otros dos para devolver el cartel de favorita antes de la pausa de hidratación.
La Roja siguió dominando el esférico; De la Fuente dio descanso a los protagonistas en favor de Ferrán y Yeremi. La presión y el juego combinativo generaron un córner en el que Altambakti puso el cuarto en el electrónico.
Los nuestros se gustaron, disfrutaron del partido frente al combinado asiático al ritmo de los olés que marcaba la afición desplazada, que no pudo celebrar el quinto por el fuera de juego que inhabilitaba a Ferrán Torres.
Sin tensión y con la mente puesta en el partido frente a Uruguay, España bajó el ritmo para terminar sumando la primera victoria en el torneo y la segunda portería a cero.

