Cuando todo apuntaba a que el parón de selecciones pondría fin a las lesiones en el Atlético de Madrid, llega un nuevo contratiempo. Johnny Cardoso, que sufrió una lesión en su tobillo en la previa del debut en Champions de los colchoneros, tendrá que seguir lejos de los terrenos de juego.
Esta semana estaba planificada su reincorporación a los entrenamientos con el resto de la plantilla. Y el martes, en una de sus primeras sesiones tras la lesión, sufrió un golpe en su tobillo que le obliga a parar de nuevo. Un paso atrás en su regreso, que alarga la baja de uno de los fichajes que más expectación había generado.

Y es que su fichaje, procedente del Betis, fue el punto y final a la búsqueda de varios años de un «5». Un perfil muy demandado por Simeone para cubrir el vacío que dejaron Rodri y Thomas Partey. Y que, ante la falta de fichajes, se había cubierto principalmente con Koke, pese a que no fuera esa su demarcación habitual.
El resurgir de Koke
Precisamente será el capitán del Atlético de Madrid el que siga cubriendo la baja de Cardoso. A sus 33 años y con el declive propio de la edad, la lógica invitaba a pensar en que los minutos de Koke iban a ser reducidos. Pero la lesión de su compañero le dio una oportunidad de resurgir y no la ha desaprovechado.

Simeone confió en él y la apuesta ha sido ganadora. El rendimiento del capitán ha superado cualquier expectativa y se ha convertido en una pieza indispensable en el once colchonero actual. Es la brújula del equipo y seguirá siéndolo ante la ausencia de Cardoso, el futbolista llamado a ocupar esa plaza en la medular.
El Atlético afronta desde este sábado una nueva maratón de encuentros. Concretamente, 6 partidos en apenas tres semanas. Un espacio temporal en el que Simeone tendrá que recurrir a Koke, a la espera de la vuelta de Johnny Cardoso. Aunque eso sí, con el estadounidense no se quiere correr ningún riesgo.


