Oportunidad de oro para resarcirse
El Real Madrid aterrizó en Arabia Saudí con un propósito más allá de conquistar el primer título de la temporada: silenciar las críticas que le rodean. La inestabilidad generada por el mal juego y la falta de resultados positivos le arrebató el liderato de LaLiga y la confianza de los suyos a los de Xabi Alonso. Cada movimiento pasó a mirarse con lupa y se dudaba hasta de la continuidad del tolosarra. Por suerte para los madridistas, el año nuevo trae una ocasión idónea como es esta Supercopa de España para dar un golpe encima de la mesa.
El conjunto blanco llega animado tras ganar el derbi ante el Atlético de Madrid, pero también mermado físicamente. A las bajas de Militao por lesión y Brahim por la disputa de la Copa África se une la de Mendy por unos nuevos problemas físicos. Las molestias en la rodilla de Rüdiger parece que no le impedirán disputar la final, al igual que pasará con Rodrygo, Asencio y Mbappé. El último de ellos llega al choque como el ave fénix: recuperado y con ganas de aumentar sus cifras goleadoras contra una de sus presas favoritas.

Por otra parte, Huijsen y Trent parece que no están al 100% para disputar un partido de estas características. También habrá que ver si Carvajal puede contar con minutos o lo hará Fede Valverde en su puesto como ya pasó en la semifinal. Las lesiones afectan sobre todo a la zaga defensiva de un Real Madrid bastante resistente, pues acabó el derbi con Álvaro Carreras y Tchouaméni de centrales.
La principal baza para Xabi Alonso es el retorno de Mbappé, a quién deberá encontrarle un hueco en un once en el que Vinicius sigue cuestionado mientras Gonzalo y Rodrygo ganan terreno. “Es una decisión que tomaremos entre el jugador, los técnicos y los médicos. Hay que medir siempre el riesgo”, así explicaba el técnico madridista la posible presencia del astro francés en la gran final.
Mucho más que un título
En los últimos años, se ha demostrado que la Supercopa de España tiene una importancia capital en el devenir de la temporada de los equipos que la juegan. En las últimas cuatro ediciones, su campeón se ha acabado llevando también LaLiga a final de temporada. Más que un torneo de verano como era antes del cambio de formato, se ha convertido en un punto de inflexión. El momento ideal para cambiar dinámicas e iniciar remontadas. Eso lo sabe el Real Madrid de Xabi Alonso, por eso quiere dar ese golpe de efecto en este Clásico en Yeda que ya se ha vuelto algo habitual.
El Barça llega a este encuentro como una apisonadora: líder en liga, nueve victorias seguidas, goleada ante el Athletic Club y un juego convincente. Todo ello sin forzar a sus estrellas tocadas como Lamine Yamal, que vuelve totalmente recuperado para la final. Es cierto que le atormenta el último Clásico en el que se vieron sometidos al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, pero las cosas han cambiado bastante desde entonces. Por otra parte, el precedente que sienta la final de la pasada edición con aquel 5-2 a favor del Barça provoca los peores presagios para el hinchada merengue.

El Real Madrid, incapaz aún de convencer con su juego y disipar las dudas, se encuentra con un Barcelona en estado de gracia. Lo tuvo claro Xabi Alonso a la hora de hablar de ello: “Son 90 minutos, puede pasar de todo”. Por su parte, Hansi Flick también se mostró optimista: “Que me demuestren lo mejor en el campo”. Ambos equipos saben que lo que se juega esta noche en Yeda es mucho más que una simple final. Es el Clásico, el honor en una rivalidad histórica y la confianza para seguir haciendo las cosas bien o redirigir el rumbo.
Alineaciones probables
FC Barcelona: Joan Garcia; Balde, Eric Garcia, Cubarsí, Koundé; De Jong, Pedri, Fermín; Raphinha, Ferran Torres, Lamine Yamal.
Real Madrid: Courtois; Álvaro Carreras, Rüdiger, Asencio, Fede Valverde; Tchouaméni, Camavinga, Bellingham; Vinicius, Mbappé, Rodrygo.