En declaraciones para la serie A Guest and a Half de Sofascore, el brasileño Raphinha repasó los temas que marcaron su temporada. En ese contexto, admitió su desilusión por no ganar el Balón de Oro.
“Estaba molesto. Esperaba estar al menos entre los tres primeros”, confesó. Luego fue un paso más allá en su reflexión: “Me pondría primero. Un premio individual no puede basarse en una sola competición. Por los títulos que gané, los números que conseguí y todo lo que aporté, creo que merecía ganarlo”.
Sin embargo, Raphinha quiso ser justo y matizar su discurso: “Dembélé y Lamine Yamal también tuvieron temporadas espectaculares”.

La influencia de Ancelotti y Flick en su carrera
El brasileño analizó la manera de gestionar el vestuario de Carlo Ancelotti: “Me sorprendió mucho. La forma como trabaja, la manera en que se mantiene cerca de los jugadores… marca una diferencia enorme”, explicó.
Para Raphinha, la llegada del técnico italiano a la selección fue también un reencuentro emocional: “Volvimos a reconectar”.
Por otro lado, si hay un nombre que pronuncia con especial gratitud es el de Hansi Flick. El extremo no dudó en señalarlo como el gran impulsor de su mejor versión. “Flick fue quien prácticamente me hizo tener la mejor temporada de mi carrera. Me dio confianza cuando creo que nadie más lo hizo, ni siquiera yo mismo”, relató.
Sus objetivos
“Si juegas en un equipo como el Barcelona y representas, en mi opinión, a la mejor selección del mundo, tus principales objetivos deben ser esos. Si tu objetivo principal es competir en un torneo y ver qué pasa, estás en el lugar equivocado”, subrayó.