Raphinha ha vuelto a Barcelona. El atacante azulgrana ha abandonado la concentración de Brasil después de sufrir molestias en el muslo derecho durante el amistoso frente a Australia. Las pruebas realizadas por la CBF han detectado un pequeño edema muscular en la parte posterior de la pierna y, por precaución, el futbolista no disputará el próximo encuentro ante India.
EL MISMO PROBLEMA
El muslo derecho vuelve a ser protagonista. Raphinha ya sufrió varios problemas musculares en esa zona durante la pasada temporada y alguno de ellos llegó precisamente mientras se encontraba concentrado con Brasil. La última lesión importante le obligó a perderse partidos decisivos con el Barcelona.
Ahora, apenas un mes y medio después de comenzar la temporada, la historia vuelve a repetirse. El jugador disputó los 90 minutos del primer amistoso frente a Australia y fue titular también en el segundo, donde incluso marcó de penalti antes de abandonar el terreno de juego al descanso por las molestias.
La diferencia esta vez es que Brasil ha decidido cortar por lo sano. Las pruebas no han mostrado una rotura, pero la federación brasileña ha preferido no correr ningún riesgo y ha liberado al futbolista para que continúe su recuperación en Barcelona.

35.000 KILÓMETROS
La situación vuelve a poner el foco en la particular gira de Brasil durante este parón internacional. La selección de Carlo Ancelotti ha viajado hasta Australia y tenía previsto desplazarse posteriormente hasta India para disputar dos amistosos.
En total, el recorrido suponía alrededor de 35.000 kilómetros de desplazamientos. Una auténtica paliza para futbolistas que, en su mayoría, desarrollan su actividad habitual en Europa.
Cada vez más, este tipo de giras se critican por el enorme desgaste que supone para los jugadores, que deben cruzar medio mundo durante un parón de selecciones para disputar encuentros amistosos.
EL CALENDARIO ACECHA
El momento tampoco ayuda. El Barcelona regresará del parón ante el Getafe y tendrá por delante un calendario exigente en las próximas semanas. A su vez, Raphinha está en un estado de forma excelso, y cualquier recaída es un problema.
La Champions y el Clásico aparecen ya en el horizonte, con varios partidos importantes en muy pocos días. Flick necesita recuperar cuanto antes a todos sus efectivos.
Por eso, en Barcelona nadie quiere correr riesgos con Raphinha. El objetivo es que el edema no vaya a más y que el brasileño pueda volver a estar disponible cuando lleguen los grandes partidos.

