El Real Madrid pudo quemar su última opción para meterse de lleno en la pelea por el campeonato liguero en Son-Moix frente al RCD Mallorca de Martin Demichelis. El gol inicial de Manu Morlanes, pese a la iguala de Éder Militão, sumado al tanto final de Vedat Muriqi acabó sentenciando a los de Álvaro Arbeloa, quién asumió la culpa de la derrota: «Esta derrota es mía».
La derrota frente al conjunto bermellón dejó un panorama bastante contrario en competición doméstica para los blancos. Dicha situación adversa aumentó con la victoria del Barcelona. Los de Hansi Flick vencieron en el Riyadh Air Metropolitano y se distanciaron del Real Madrid, logrando 7 puntos de ventaja con tan solo 9 jornadas por disputar.
Irregularidad blanca frente a la superioridad culé
Desde la llegada de Álvaro Arbeloa se ha producido una clara mejoría en juego y resultados según el punto de vista de los seguidores vikingos. No obstante, las derrotas frente a Osasuna, Getafe y la más reciente contra el Mallorca, hacen muy difícil mantener el pulso a un equipo como el FC Barcelona, que se mantiene en el liderato sin dar avisos de debilidad.

A pesar de la exigencia del calendario para ambos equipos, el Real Madrid con o sin Xabi Alonso no ha sido capaz de vencer a ciertos rivales pese a ser, sobre el papel, equipos inferiores como Girona, Elche, o los ejemplos mencionados (ya con Arbeloa). Mientras que el Barça, con sus dificultades, no «pincha» incluso siendo algunas veces inferior en cuanto a juego frente a su rival.
La Champions: ¿única posibilidad?
La realidad manda en el elenco madridista, que ve con buenos ojos obtener la decimosexta Copa de Europa. Para ello, 5 partidos le separan de coronarse en Budapest. Primeramente, la eliminatoria a doble partido contra uno de los mejores equipos del mundo: El FC Bayern Múnich. Ya en caso de avanzar, los blancos se medirían ante Liverpool o PSG.

Aún así, los cuartos de final no serán nada fáciles, pues el propio Karl, comentó que desde el vestuario bávaro, se ven «imbatibles». Jugadores como Olise, Harry Kane o Joshua Kimmich quieren trastocar los planes del vestuario del Real Madrid, que parecen (una vez la liga se plantea como algo milagroso) centrarse en su competición fetiche.
Pues, a pesar de haber un clásico de por medio, la complejidad de conseguir la liga hace que las esperanzas de la temporada pasen por Europa, algo que no es fácil. Sin embargo, Vinicius Jr en rueda de prensa, presagió que al final de la temporada algo bueno habrá ocurrido. Ello da a entender que desde dentro, los pupilos de Arbeloa confían en ganar la Champions.
¿Otra temporada «en blanco» del Real Madrid sería un fracaso?
Esta cuestión da lugar a dos puntos de vista. El más negativo es un sí rotundo, pues hay aficionados que piensan que dos temporadas seguidas sin ganar ningún título «importante» en uno de los mejores clubes de la historia es un claro fracaso.
Aún así, los más optimistas creen que el club está pasando por una situación de transición y que a veces un golpe de realidad puede suponer un mayor cambio drástico que quizá necesite el equipo en temas deportivos y quizá extradeportivos también.