Cinco partidos y cinco victorias para mantener el liderato y demostrar que Xabi Alonso va en serio a por La Liga.
El donostiarra dejó claro que no se casa con nadie, devolvió la titularidad a Vinicius, que terminó enrabietado tras su sustitución, confió en Gonzalo y dio descanso a Arda Güler en favor de Franco Mastantuono, quien se irguió como la batuta del equipo para recibir y derrotar a una de las revelaciones de la temporada.
El primer tramo del encuentro tuvo un dominador claro: los locales se llevaron el primer parcial por la mínima con el misil tierra-aire de Eder Militâo. Un resultado que vuelve a evidenciar que al Real Madrid se le siguen complicando los rivales con planteamientos defensivos y líneas pegadas. Una posesión media del 72%, en ocasiones cercana al 80%, y más de 400 pases para probar suerte en tan solo siete ocasiones, siendo el tanto del brasileño el único chut entre los tres palos.
A este nuevo proyecto no le podemos exigir caviar todos los días; un grupo de jugadores, sin apenas descanso por el Mundial de Clubes y sin pretemporada, no puede tener asentados todos los conceptos tácticos que Xabi guarda en su libreta.
Cuadernillo que sacó a relucir tras la reanudación. Los blancos pusieron tierra de por medio con el quinto gol de Mbappé en el campeonato doméstico. Cañonazo del delantero francés a pase de Vinicius. Gol que obligaba a los de Manolo González a cambiar el planteamiento para tratar de aprovechar las remotas opciones de conseguir puntuar en el feudo merengue.
El conjunto madridista mató el partido a base de largas posesiones para terminar dejando la portería a cero por tercera ocasión en liga, recuperando la solvencia defensiva. Como nota positiva del encuentro destaca el regreso de Bellingham y Camavinga.


