Dichosa fortuna, destino cruel. Ahora que Arnold comenzaba a asentarse, ahora que había encadenado varias titularidades y empezaba a mostrar el guante que envuelve su pie derecho, el lateral no pudo acabar el partido en San Mamés.
Trent se lesionó a los tres minutos de debutar en la máxima competición europea con su nuevo club, una afección en el bíceps femoral de la pierna izquierda que lo tuvo alejado del terreno de juego hasta en nueve encuentros.
Alexander volvió a tener minutos con el Real Madrid en su regreso a Anfield, nueve minutos que, más que para ganar ritmo, minaron la moral de un lateral que solo escuchó sonido de viento de la que hasta mayo consideraba su hinchada.
El nacido en Liverpool disfrutó de pista libre para adueñarse del carril derecho del Santiago Bernabéu. Sin Carvajal, también lesionado, y con Federico Valverde ganando el pulso al entrenador por su posición en el campo, Trent encadenó cuatro titularidades en el regreso del parón de selecciones.

Volver a empezar
El británico encadenó cuatro titularidades consecutivas, siendo sustituido tan solo en Montilivi, para dar su mejor versión en San Mamés. En Bilbao cuajó su mejor partido desde su llegada a la capital, superando el 80% de acierto en el pase y generando una gran ocasión en los 55 minutos que pudo disputar.
Sin amenazas a su espalda, con tiempo y espacio, sirvió el primero a Mbappé con un pase de 40 metros y fue clave en el segundo, colgando el balón que Kylian cedió a su compatriota.
La actitud del equipo y el correcto planteamiento de Xabi Alonso sirvieron para crear el ecosistema perfecto para el lateral inglés, que tuvo que ser sustituido a los 10 minutos de la reanudación para volver a comenzar una pesadilla ya recurrente y que dificulta su adaptación a La Liga.