La goleada del Bayern de Múnich en Bérgamo ante la Atalanta por 1-6 fue una auténtica exhibición de pegada del conjunto alemán. El equipo de Vincent Kompany dominó el encuentro con claridad sin necesidad de arriesgar con Harry Kane, que sigue renqueante de unas molestias musculares.
Con la clasificación para los cuartos de final de la Champions League prácticamente asegurada y el partido de vuelta en Múnich como un mero trámite, el tramo final del encuentro dejó una situación que ahora está siendo observada con atención por la UEFA.
El Bayern afrontaba el encuentro con tres jugadores apercibidos: Michael Olise, Joshua Kimmich y Dayot Upamecano. En caso de ver una tarjeta amarilla, cualquiera de ellos se perdería el siguiente partido europeo.
Dos amarillas que levantan sospechas
Con el partido completamente resuelto, llegaron las acciones que han generado la polémica. En el minuto 77, Michael Olise, que había brillado con un doblete, se demoró de forma evidente tras un lanzamiento de falta. El colegiado interpretó la acción como pérdida de tiempo y le mostró la tarjeta amarilla.
La situación se repitió apenas unos minutos después. En el minuto 82 fue Joshua Kimmich quien protagonizó una acción similar tras una falta en el centro del campo. El capitán del Bayern realizó varios amagues antes de reanudar el juego, provocando finalmente la tarjeta del árbitro.
Joshua Kimmich se perderá el partido de vuelta del Bayern contra el Atalanta tras provocar una tarjeta amarilla. #UCL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/imPMXAMu1a
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La escena terminó generando frustración en el rival. Yunus Musah, desesperado por la pérdida de tiempo, trató de poner el balón en juego antes de que el árbitro lo permitiera, lo que también le costó una tarjeta amarilla, aunque sin consecuencias mayores.
Las imágenes han despertado sospechas sobre si ambas tarjetas fueron buscadas de forma deliberada para cumplir ciclo de sanción y así evitar el riesgo de perderse el partido de cuartos de final.
Un precedente con sanción
El precedente más cercano se remonta a 2019, cuando la UEFA sancionó con dos partidos a Sergio Ramos tras haber forzado una amarilla ante el Ajax con el objetivo de llegar limpio a la siguiente ronda.
Tras el encuentro, Joshua Kimmich negó que la acción hubiera sido premeditada. Sin embargo, la UEFA ya ha puesto el foco en lo sucedido y podría abrir una investigación.
#LoMásViral La UEFA abre investigación a Sergio Ramos por la tarjeta amarilla https://t.co/aSs85H0NgW pic.twitter.com/yDWTDOYOmg
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La situación cobra aún más importancia teniendo en cuenta el posible rival del Bayern en cuartos de final. El conjunto alemán se enfrentará al ganador del cruce entre Manchester City y Real Madrid, tras la ventaja de 3-0 lograda por los de Álvaro Arbeloa en el Santiago Bernabéu.
Una posible sanción a Olise o Kimmich, dos piezas fundamentales para Kompany, podría convertirse en un problema importante para el Bayern en una eliminatoria de máximo nivel.