A escasas horas del inicio de la andadura del Atlético de Madrid en la UEFA Champions League, hay un tema que destaca por encima del resto: la enfermería. Simeone y los suyos han viajado a Anfield en cuadro. Cinco bajas de peso para enfrentarse al vigente campeón de la Premier League, el Liverpool.
La papelete es de todo menos agradable. Estreno como visitante, en un escenario imponente como Anfield y ante el equipo que más gasto ha hecho en el último mercado de fichajes. Ese es el panorama que enfrenta el cuadro rojiblanco a la par que mira de reojo la situación de sus lesionados.

Giménez, que lleva fuera desde el Mundial de Clubes; Baena, que ha empezado de la peor forma posible su nueva etapa; Almada, afectado por el «Virus FIFA»; Julián Álvarez, con una rodilla que tiene en vilo al Atlético; y Johnny Cardoso, el ansiado «5» que no termina de arrancar.
Plantilla corta
Así, la situación es la siguiente. La temporada pasada el equipo que dirige Simeone ya pagó un peaje caro tras enero por tener una plantilla corta de efectivos. Este verano no se ha puesto remedio a un problema que permanece de manera idéntica en este nuevo curso.
Y esas costuras que salieron a la luz a mitad de temporada se han adelantado en esta nueva campaña. Solo ha hecho falta un mes de competición para que quede en evidencia. Y ahora, con varios meses por delante hasta poder arreglar la papeleta, Simeone tendrá que recurrir de nuevo a sus «parches».

Una solución poco recomendable en un mes de septiembre de altos vuelos en el que el Atleti trata de arreglar los tres pinchazos ligueros del mes de agosto. En definitiva, a la enfermería de lesionados puede llegar un nuevo efectivo, el de mayor calado. Un Atlético que puede darse de bruces con una cruda realidad.