Brasil llegó a Pensilvania en una marea de crítica, la victoria de Marruecos horas antes y el pinchazo en la jornada inaugural dejaban a Ancelotti en el ojo del huracán.
Los cariocas salieron desde el principio a buscar el gol ante un rival inferior sobre el papel; el linier marcó el fuera de juego que evitó el gol de Raphinha a los cinco minutos de partido.
Los sudamericanos monopolizaron el balón, generando peligro por ambas bandas mientras Haití no concretaba en las pocas veces que cruzaba la medular.
Antes del cooling break, Vinicius amagó y disparó; el rechace cayó en los pies de Cunha, que casi sin rematar ya estaba celebrando el primero de la noche.
Quince minutos después, y con los mismos protagonistas, Brasil creó una separación considerable. Tras el robo en la medular, el madridista filtró un pase a la espalda y Mattheus estrelló el balón en la escuadra rival.
Vinícius Júnior siguió a lo suyo, desbordando, llegando al área rival y generando peligro, para hacer el tercero en el añadido, tras una acción similar al segundo gol del encuentro.
La segunda mitad mantuvo tintes de amistoso, con los cariocas pensando ya en la tercera fecha de la fase de grupos; Ancelotti repartió minutos, dando minutos también a Endrick.
Con esta victoria, Brasil se erige como líder del grupo C, eliminando matemáticamente a Haití, aunque se jugará el primer puesto frente a Escocia en Miami; sin embargo, aunque la peor de las noticias la dejó Raphinha, al retirarse lesionado al borde del descanso.

