Vuelven las eliminatorias de Champions, estamos cerca de entrar en la parte decisiva de la temporada y Vinicius vuelve a ser el jugador más determinante. El brasileño exige balones, encara una y otra vez para volver a ser la pesadilla de cualquier lateral, y encadena así tres partidos consecutivos echándose el equipo a la espalda.
Vinicius, en mitad de la polémica por los supuestos insultos racistas de Prestianni, ha vuelto a ser el líder futbolístico del Real Madrid; está en su mejor momento en el último año, encadenando cuatro encuentros viendo portería.
Un paso al frente
En un Real Madrid completamente irregular, sin automatismos y sin decisiones coherentes en el banquillo, Vinicius vuelve a ser el jugador que maravilla al planeta, sosteniendo al conjunto merengue en Liga y Champions.
En el enésimo tropiezo, esta vez en el Reino de Pamplona, fue el jugador que más veces probó fortuna al disparar, siendo el atacante que más veces entró en contacto con el balón, completando un 67% de regates con éxito; fue el jugador con una mayor progresión con el balón, superando los 281 metros, y el jugador que más faltas recibió.
Un paso al frente que llega en el momento más necesario, cuando la estrella del equipo ha bajado su rendimiento y producción ofensiva en los últimos partidos. Algo que vuelve a abrir el debate: ¿son compatibles Mbappé y Vinicius?
Cuesta recordar grandes exhibiciones de ambos el mismo día, más aún si reducimos a enfrentamientos contra rivales grandes y fechas señaladas. Siempre dicen que los “buenos se entienden y tienen que jugar siempre”, pero son varios los ejemplos plagados de estrellas que nunca cumplieron las expectiativas, desde el PSG de Neymar, Messi y Mbappé hasta los Galácticos de la primera etapa de Florentino al frente del Real Madrid.

